Museo Panóptico de Ibagué

“Siempre vivirás, Tolima”
    Vivirás mi Tolima – Silva y Villalva

El Museo Panóptico de Ibagué narra la historia del Tolima: un territorio que vive entre las elevaciones de las cordilleras Central y Oriental, bañado por las cálidas aguas del río Magdalena.

Después de casi un siglo de vida carcelaria, el edificio cruciforme es un espacio de creación y libertad que nos ofrece una mirada panóptica que orienta el aprendizaje y reflexión sobre esta región. Sus celdas y corredores fueron antes símbolo de presidio, y es ahora una brújula para este territorio que palpita en la cotidianidad y la lucha histórica, económica, cultural y política.

Panóptico: El imperio de la mirada

El antiguo penal de Ibagué es un edificio de finales del siglo XIX. Fue concebido bajo el concepto del panoptismo del filósofo inglés Jeremy Bentham, según el cual la estructura arquitectónica funcional servía para ejercer vigilancia y castigo a partir del control de la mirada desde un solo punto, cuyo centinela podía observar todos los costados.

El edificio inició su construcción en 1892 y en 1905 llegaron los primeros reclusos. Se puede reconstruir la historia del edificio Panóptico de Ibagué a través de sus diferentes denominaciones en el tiempo: Prisión Departamental, Penitenciaría Nacional, Cárcel del Distrito Judicial, Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, Monumento Nacional y Bien de Interés Cultural de carácter Nacional en el 2003, año en que el Panóptico de Ibagué dejó de ser un lugar de reclusión para convertirse en un espacio cultural, museal, de creación y libertad.

Edificio Panóptico - 2017
Museo Panóptico de Ibagué -2023

Viajeros por el Tolima

El museo panóptico de Ibagué es un museo contemporáneo que busca ser la brújula orientadora de las emociones, el conocimiento y la reflexión de la inacabable y siempre dinámica construcción de la región tolimense.

A partir de la generosa condición de tener para la ciudad capital del Tolima, un edificio patrimonial de grandes proporciones, de arquitectura sublime y excepcional, se emprende una aventura de transformar un antiguo lugar de presidio e ignominia en un espacio museal de libertad y creación, un lugar privilegiado para la memoria, como lo es todo museo, casa de habitación de las musas, la historia, la poesía, la música, la danza, el teatro, entre otras, todas ellas, hijas de la memoria de Tolima.

Los colores

El edificio presentaba sutilmente pero consistentemente una expresión colorida en las diferentes celdas que se dejaban ver especialmente en los vanos, colores pastel que rompían seguramente con la monotonía y atmósfera lúgubre del lugar sin libertad. Estos colores se convirtieron en inspiración y guía para la paleta de colores que el museo posee actualmente para acompañar la atmósfera de la colección desde su inauguración, tanto en los vanos de las celdas y las ventanas como en una de sus paredes. A partir de allí el edificio tiene un carácter policromo que alegra el espacio.